Bublik: "Odio el tenis, lo odio con todo mi corazón"

Estamos muy bien acostumbrados por suerte a comprobar día tras día, torneo tras torneo, el amor al tenis que le profesan las mejores raquetas del mundo de este deporte como son Novak Djokovic, Rafa Nadal y Roger Federer, por citar a los más importantes con diferencia. Cabe pensar que un sentimiento de vocación y pasión por lo que se hace, especialmente en este deporte, es lo normal y esperable. Pero ni mucho menos se da en todos los casos. Muy mediático fue el de Agassi en los 90 pero ha habido otros más recientemente como los de Tomic, Kyrgios o incluso Guido Pella, a los que el tenis como profesión y forma de vida está lejos de gustarles y llenarles. El último episodio lo tenemos protagonizado por el singular tenista kazajo aunque ruso de nacimiento Alexander Bublik.

El joven Bublik ya ha dado muestras en lo que lleva en el circuito ATP de ser un tenista díscolo, extravagante en su tenis, excéntrico en sus maneras. En una entrevista realizada por el diario francés L’Équipe, el kazajo se destapa y se sincera completamente acerca de lo que él siente por su profesión. Unos sentimientos sin duda que distan mucho de ser los ideales y los que se venden de los profesionales de la raqueta al público en general y a los niños que quieren emular a sus estrellas.

La entrevista para el afamado medio francés ha venido a colación de una rimbombante frase que Bublik soltó en la semana pasada en el torneo de Montpellier. Allí decía lo siguiente: “Odio el tenis, lo odio con todo mi corazón“. No hay demasiada mesura, por no decir ninguna en ese aserto. Y eso que es joven y no está precisamente en el peor momento de su aún corta carrera profesional. El kazajo, que vivía en 2019 su mejor temporada con 2 finales ATP (Newport y Chengdu) y 3 títulos Challenger (6 tiene en total), explica para L’Équipe su desazón hacia el tenis.

Yo solo juego por ganar dinero, no lo encuentro nada positivo al hecho de ser tenista”, suelta así de contundentemente el tenista de 22 años y 1,98 m de estatura. Y prosigue: “Si no hubiera dinero de por medio, dejaría el tenis inmediatamente. De momento no estoy ganando el suficiente dinero, de no ser así ya habría dejado de jugar”, dice Bublik que hace paralelismos con otro caso bien conocido de esta visión puramente económica del tenis. “Aún no he llegado a la situación de mi amigo Bernie (Tomic), pero tampoco estoy tan lejos”.

Y es que el habilidoso jugador de Moscú encuentra algunos aspectos de la vida del tenista profesional realmente duros y difíciles de llevar, al menos de una manera positiva y que no dañe su ilusión y ganas de disfrutar de su profesión. “Yo amo el deporte, me encanta pegarle a una pelota de tenis. Seguro que después de retirarme seguiré jugando y disfrutando de golpear bolas. Y hasta moriré jugando al tenis. Pero como profesional, jugar todos los días, continuamente contra nuevos oponentes, es muy difícil”, reconoce Bublik. “Tienes jugar incluso con dolores, tienes jugar aunque lo hayas dejado con tu novia, tienes que aguantar las preguntas cuando perdiste. Esa es la parte del tenis que odio”, deja claro el kazajo que cierra con esta reflexión: “En los deportes de equipo al menos puedes decirle a tu entrenador que no estás en condiciones y que no te elija para jugar. En el tenis no puedes hacer eso. Pero yo no soy bueno en los deportes de equipo”.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.