Argentina venció a Brasil y se consagró campeón de la AmeriCup

La Selección Argentina de básquetbol derrotó a su par de Brasil por 75-73 en la final de la FIBA AmeriCup de Recife y se consagró campeona del torneo continental por tercera vez en su historia. Gabriel Deck, MVP del certamen y figura del partido, anotó la bandeja que le dio el título a su equipo a 16.1 segundos del cierre.

Con el tridente Campazzo-Laprovittola-Deck a la cabeza, como a lo largo de todo el torneo que se disputó en la capital del estado de Pernambuco, el equipo de Pablo Prigioni jugó un excelente primer tiempo y, aunque bajó el ritmo en la segunda mitad, sacó adelante una final que se resolvió en los instantes finales.

Gabriel Deck, goleador de la AmeriCup, se erigió en el máximo anotador de la noche con 20 puntos, a los que sumó 7 rebotes, 1 asistencias y 1 robo, mientras que Nicolás Laprovittola cerró con 15 tantos, 8 tableros, 4 pases gol y 1 robo, números similares a los de Facundo Campazzo (13p4r5a1s).

A menos de dos semanas de la repentina salida de Néstor García y la posterior asunción de Pablo Prigioni, antes asistente del Che, como head coach, la Albiceleste emuló lo logrado en Neuquén 2001 y Mar del Plata 2011, en ambos casos ante Brasil. De esta manera, el equipo que más veces se subió al podio continental (14 medallas, con 6 platas y 5 bronces, incluyendo 11 en fila con la de esta noche) se coronó por primera vez fuera de casa y dejó atrás las derrotas en las finales de Ciudad de México 2015 y Córdoba 2017.

El equipo rioplatense, invicto en todo el torneo, demostró una vez más, en esta ocasión ante el local, que tampoco había caído hasta esta noche, ser el mejor equipo de la decimoctava edición de la AmeriCup

Un primer tiempo excelente, con gran dinámica defensiva y un porcentaje de acierto exterior altísimo, le dio al conjunto argentino una ventaja máxima de 15 puntos. Aunque en ningún momento rompió el partido, ya que Brasil se mantenía en juego, los vigentes subcampeones mundiales parecían tenerlo controlado.

No solo el tridente Deck-Campazzo-Laprovittola se lucía, sino que Nicolás Brussino y Leandro Bolmaro, entre otros, aparecían con conversiones fundamentales que le daban al visitante una ventaja considerable. Aunque los anfitriones, que tuvieron en Yago Santos, Vitor Benite y Marcelinho Huertas a sus figuras, mejoraron en el segundo cuarto, se fueron al descanso 48-38 abajo.

No obstante, la ventaja no tan larga era un peligro para Argentina, y eso se evidenció en los primeros momentos del tercer período. Entre George De Paula y el mencionado Benite anotaron un par de triples y, en tan solo un minuto, los campeones en 1984, 1988, 2005 y 2009 ya estaban a una o dos posesiones, margen que se mantuvo durante casi toda la segunda mitad.

Una de las claves de Argentina fue que, cuando su ventaja se vio amenazada, reaccionó, tanto con conversiones perimetrales como con la siempre patente amenaza interior del Tortu, merecido Jugador Más Valioso de la competencia.

Y lo que los vestidos de verde no pudieron hacer en todo ese cuarto, lo lograron en el último, a falta de 3 minutos y 36 segundos para la chicharra: un triple de Lucas Dias adelantó a los pupilos de Gustavo Conti por primera vez desde la génesis del juego.

En ese momento, sin desplegar el gran básquetbol que llevaron a cabo durante varios tramos de la AmeriCup, Argentina apretó los dientes en defensa y fue efectivo en alguno de sus ya no tan fluidos ataques. Deck recibió la falta y, desde la línea de tiros libres, repuso la ventaja, aunque en la réplica Dias metió otro triplazo y le dio a su equipo dos puntos de ventaja.

Aunque los dirigidos por Prigioni parecían entrar en confusión a partir de algunas malas decisiones en ataque, su rival de turno no supo clavar una daga y, gracias a una fantástica habilitación de faja de Facundo Campazzo, Marcos Delía volcó la pelota y empató el juego en 73 con 79 segundos en el reloj.

La Albiceleste volvió a forzar errores ajenos en defensa, el propio Delía bajó un rebote clave y, cuando Campazzo falló un triple que podía sentenciar las acciones, apareció Deck, fundamental en todas las aristas del juego, para capturar un rebote ofensivo y, gran asistencias de Laprovittola mediante, darle a Argentina una ventaja que sería definitiva.

El intento de triple de Lucas Dias casi sobre la chicharra paralizó los corazones de todos los argentinos, pero el impacto en el hierro y el tablero de Lapro fueron el último paso hacia el festejo de la Selección Argentina, que festejó en rodeo ajeno la obtención de su tercera AmeriCup, la primera fuera de casa.

Máximo Fjellerup y Tomás Chapero fueron los únicos de un plantel compuesto también por Carlos Delfino, José Vildoza, Juan Pablo Vaulet, Tayavek Gallizzi, además de los mencionados, que no saltaron al parqué esta noche. Mucha obediencia defensiva, momentos de lucidez en ataque y un tridente de calidad casi siempre listo para aprovechar las desatenciones ajenas fueron algunas de las claves de este seleccionado campeón.

Con Estados Unidos, que un rato antes venció 84-80 a Canadá en el partido por el bronce, subido al tercer escalón del podio, el himno argentino sonó fuerte en Recife en un fin de semana muy especial para el básquetbol nacional, debido a la inducción de Manu Ginóbili al Hall of Fame de Sprinfield, Massachusetts.

Gabriel Deck fue elegido como MVP de la competencia, en tanto el quinteto ideal estuvo compuesto por Facundo Campazzo, Norris Cole (USA), Yago Santos (BRA), Dalano Banton (CAN) y el propio Tortu.

Además, Deck finalizó como goleador de la competencia con 21.2 puntos de promedio (Laprovittola fue tercero en esa estadística con 16.5) y Campazzo fue el segundo máximo asistidor (8.3 pases-gol por noche) y el top entre los ‘ladrones’ (3.5 robos por cotejo).


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