Jugó en Boca, fue campeón y terminó preso: “Me hicieron la cama”

Claudio Leonardo Rodríguez, o más conocido como el “Rata”, tuvo un recordado paso por Boca Juniors entre 1989 y 1993, donde compartió equipo con figuras de la talla como Gabriel Batistuta, Diego Latorre y Carlos Navarro Montoya. Hoy, vinculado al fútbol como entrenador, decidió contar su dura historia que lo llevó a estar detenido acusado de narcotráfico. 

Su apodo era un distintivo en aquella época del “Xeneize”. Delantero ágil, con buena velocidad, esas características lo llevaron a hacerse conocido entre los hinchas de uno de los clubes más grandes de Argentina, donde fue parte del plantel campeón de la Copa de Oro Sudamericana 1993.

El “Rata”, quien hoy dirige al Cooper del ascenso de Bolivia y está alejado de aquellos recuerdos, dialogó con Clarín y confesó la penosa situación que vivió en 2004, donde fue detenido por supuesta tenencia de drogas. “Me hicieron una cama para sacarme plata y quedó declarado; me gasté más de 40.000 dólares entre abogados y papeles”, manifestó. 

Rodríguez, que salió de las inferiores del club de Bránden 805, detalló también por qué se dio aquella secuencia. “Yo iba de viaje en micro a Santiago. Cuando mostramos los papeles en la frontera me dicen que espere. Unos días atrás habían secuestrado una encomienda a nombre de un tal Claudio Rodríguez que tenía 6 kilos de cocaína. Yo viajaba con una mochilaLa valija secuestrada iba para Tucumán. Cuando me llevaron la maleta ya estaba abierta y con la droga adentro; así que hasta el procedimiento fue errado”, comentó el oriundo de Santiago del Estero. 

Además, continuó contando: “En los medios salió que yo viajaba en una camioneta y que me habían perseguido más de 300 kilómetros. Una locura. Yo les decía que mi nombre era Claudio Leonardo Rodríguez y que la valija estaba a nombre de Claudio Rodríguez. Los jueces y la Gendarmería habían metido la pata y no se querían exponer. Me condenaron y me mandaron al penal de Villa La Rosa. Un interno del penal me dijo que pidiera un defensor público y en unos meses salí libre de culpa y cargo. Llamaron a la chica que había despachado la encomienda y dijo que yo no era Claudio Rodríguez, que el de la valija era un hombre grande y canoso”. 

Al ser consultado sobre cómo eran sus días privado de libertad, Rodríguez declaró: “Hacíamos torneos de fútbol y compartíamos mucho con los internos. Pero se hizo largo el tiempo. Mi familia estaba en Bolivia y mis padres en Santiago. Lo peor era cuando se terminaban las visitas y veía a todos irse caminando. Esos momentos fueron duros”.

“Rata” Rodríguez, su paso por el servicio militar y su actualidad en Bolivia

Cuando a Claudio le llegó la oportunidad de probarse en Boca, tras esperar unos meses, tuvo dos dificultades importantes: el Club Mitre, donde debutó a los 15 años no quiso cederlo y, además, le tocó unirse al servicio militarHice los dos meses de instrucción en Bahía Blanca y estaba por tener que ir a Tierra del Fuego, pero al final me mandaron a Buenos Aires, al edificio Libertad”, contó el exjugador. Y luego, añadió: “En esos meses del alta en el Servicio no podía jugar en Boca. En ese momento conseguí -siempre por medio de mi viejo, que se encargaba de eso- que la Marina me autorice a jugar porque yo ya no pertenecía a Mitre ni a nadie, sino al Estado. Entré en un partido de Cuarta contra Estudiantes faltando un minuto, agarré el rebote de un córner y rompí el arco de un derechazo. Ahí comenzó todo”, reconoció.

Y siguió: “Una tarde, el Suboficial Carballo, que era mi superior, estaba mirando el Diario Popular, donde salían todas las síntesis de las Inferiores. ‘Mire qué casualidad -me dice-. Acá en la Cuarta de Boca hay un jugador con su mismo nombre y apellido que hizo un gol en el último minuto’. Cuando le dije que era yo, no lo podía creer”, su superior era fanático del “Xeneize” y, gracias a eso, empezó a tener días libres para ir a entrenar y jugar.

En la actualidad, el “Rata” está al frente del equipo Cooper de Bolivia y previamente tuvo la oportunidad de disputar la clasificación del Royal Pari boliviano a la Copa Libertadores. Sin embargo, dejó bien en claro cuál es uno de sus sueños de aquí en más: “Quiero poner a trabajar un campito de 40 hectáreas que tengo en Santiago del Estero junto a mi familia”.

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