Los próximos 25 años de Sue Bird: ¿entrenadora, analista, propietaria, defensora? Todo está sobre la mesa para la estrella de la WNBA

La joven de 19 años que acababa de anotar 19 puntos para llevar a su equipo al juego del campeonato nacional se sentó en el vestidor y no parecía nerviosa ni demasiado confiada. Ella solo parecía lista.

No era la primera vez que Sue Bird era el centro de atención: Había jugado para la poderosa escuela preparatoria Christ The King en la ciudad de Nueva York y era estudiante de segundo año para las UConn Huskies, aunque había perdido la mayor parte de su primer año por una lesión en la rodilla. Pero el Final Four femenino de 2000 fue su escenario más grande hasta el momento: en Philadelphia, la ciudad natal del entrenador de los Huskies, Geno Auriemma, con un enfrentamiento por el título entre UConn y Tennessee Lady Vols cuando su rivalidad estaba en su apogeo.

Cuando una multitud de medios rodeó a Bird para pedirle que pusiera todo en perspectiva después de la victoria de la semifinal de UConn, ella hizo exactamente eso. Tan bien, de hecho, que un reportero resumió los sentimientos de otros al alejarse: “Sea lo que sea ‘eso’, esa chica lo tiene”.

Todavía lo tiene. Si así fue “cómo empezó”, esto es “cómo va”: Bird está en su temporada número 19 y última de la WNBA con las Seattle Storm, una futura miembro del Salón de la Fama que busca un quinto título de liga para igualar sus cinco medallas de oro olímpicas. Es la líder de todos los tiempos de la liga en asistencias (3.202) y partidos jugados (575, sin contar 54 en los playoffs). Esta semana, jugará sus últimos dos partidos de temporada regular en Seattle, el miércoles (10 p. m. ET, NBA TV) y el domingo (vs. Las Vegas Aces 3 p.m. ET, ESPN Deportes).

Pero Bird no desaparecerá. En todo caso, podría convertirse en una presencia aún mayor en el mundo del deporte después de su carrera como jugadora. Ella no es del tipo de persona que cabalgará hacia el atardecer. Si bien se tomará un tiempo para descansar, relajarse y reflexionar, hay muchas cosas que puede hacer y que hará. Eso podría ser la gestión y propiedad del equipo, o en el entrenamiento, la radiodifusión y los medios. ¿Apoyo a la moda y promoción? ¿Activismo social? Probablemente, podría ser una combinación de todo lo anterior, y también cosas que aún no ha descubierto.

“No hay límites”, dijo Auriemma. “No hay límites que impidan que Sue tenga éxito en cualquier esfuerzo que elija — ya sea dentro o fuera del mundo de los deportes.

“Hay un tremendo impulso ahora que creo que ella está a la vanguardia, entre otros, para atraer mucha más atención, reconocimiento, apoyo y aprecio por las mujeres en general y las mujeres en los deportes en particular”.

A medida que la carrera de Bird va llegando a su fin, es una celebración para esa atleta cada vez más rara que está vinculada a una franquicia: Toda su carrera en la WNBA ha sido con Seattle, donde está en el mítico “Rushmore” deportivo de la ciudad. Se derramarán lágrimas y los aplausos irán en aumento cuando termine sus momentos finales con una camiseta de Storm, cuando sea que sea.

¿Y entonces? Bird volverá a ser “joven”, comenzando en un mundo más allá del de un atleta profesional.

“He interiorizado al 100% el hecho de ser ‘vieja’ durante los últimos años”, dijo Bird, quien cumplirá 42 años en octubre. “He sido la jugadora de mayor edad en la liga desde 2017, constantemente me preguntan al respecto. No puedes ignorarlo. Sé que al tener 40 años no soy un pollito de ninguna manera. Pero en el gran esquema de las cosas, yo tengo toda una vida para vivir y tanto por hacer”.

Cuando Bird dejó de jugar en Rusia después de la temporada en el extranjero de 2014, comenzó a pasar sus temporadas bajas de la WNBA persiguiendo otros intereses. Fue analista de juegos de básquet universitario femenino, trabajó en la oficina principal de los Denver Nuggets, habló en público y ayudó a lanzar una empresa de comercio y multimedia, TOGETHXR, con sus compañeras atletas Alex Morgan, Chloe Kim y Simone Manuel.

“Comencé simplemente sumergiendo mi dedo del pie en algunas aguas”, dijo Bird. “No quería ser el pasante de 42 años que no sabía nada. Quería aprender antes de retirarme del juego. Mantenerme involucrada en el básquetbol y los deportes es muy importante para mí. Eso podría significar mucho cosas diferentes.”

Aquí hay un vistazo a lo que le espera a Bird después de jugar su último partido de la WNBA.

Un futuro en la gestión, la propiedad

Bird estaba en la cancha mientras el KeyArena se llenaba con una cacofonía de gritos alegres y truenos mientras las Storm ganaban el primero de cuatro títulos de la WNBA en 2004. Estuvo allí en 2008 cuando Seattle perdió ante los Sonics. Ella está allí ahora después de que una renovación de más de mil millones de dólares transformó el edificio en el Climate Pledge Arena de última generación, que también es el hogar del Seattle Kraken de la NHL.

La WNBA estaba en su punto máximo de 16 equipos en la temporada de novata de Bird en 2002. Ha visto a seis franquicias retirarse, tres reubicarse (dos de ellas dos veces) y dos equipos de expansión unirse a la liga. Ha sido parte de cuatro acuerdos de negociación colectiva entre la WNBA y el sindicato de jugadoras, la WNBPA.

Bird ha observado cómo funcionan las franquicias y las ligas y cómo no funcionan. Ella reconoce las complejidades de la infraestructura y que la negociación significa dar y recibir. Ella sabe que el crecimiento y la pérdida son parte de los negocios, y los deportes profesionales son, en esencia, eso: negocios. Pero también pueden ser mucho más para las ciudades, las regiones y los países.

Por lo tanto, la participación en la gestión y propiedad del equipo puede ser parte del futuro de Bird. De hecho, ya lo es: En julio, Bird se unió a un grupo propietario del NJ/NY Gotham FC de la National Women’s Soccer League, donde se espera que desempeñe un importante papel como asesora.

El tiempo de Bird con los Nuggets también le dio una mayor comprensión de la evaluación del jugador y el lado del desarrollo de los deportes. Pasó tiempo con los ex ejecutivos de los Nuggets, Tim Connelly y Arturas Karnisovas, junto con el actual gerente general de Denver, Calvin Booth.

“Fueron los muchachos del personal quienes construyeron la lista”, dijo Bird. “Me sentaba en todas sus reuniones, ya sea sobre la lista actual, el futuro, los escenarios comerciales. Empiezas a entrar en los pormenores del tope salarial. Veía videos de jugadores y daba mi opinión.

“Aprendí tantas cosas que me he llevado a la WNBA, y apareció en algunas de las conversaciones del convenio colectivo que tuvimos, viendo cómo la NBA hace las cosas y eligiendo lo que funciona para nosotras”.

Ginny Gilder, una de las propietarias de Storm, dijo que el tiempo de Bird con la negociación del convenio colectivo y su participación en algunos asuntos comerciales de Storm demostraron que comprendía ambos lados de la ecuación entre mano de obra y administración, junto con lo que se necesita para cerrar tratos.

“Ella sabe cómo escuchar, cómo hacer preguntas, cómo negociar”, dijo Gilder. “Ella entiende que no puedes simplemente presionar por lo que quieres. También tienes que pensar en lo que quiere la otra parte, y que ‘ganar-ganar’ es la manera de hacerlo”.

¿’Entrenadora’ Bird?

Nadie que haya visto a Bird en siquiera un juego cuestionaría la capacidad de la base armadora para dirigir de manera experta a un equipo en la cancha. Todo lo demás que se requiere de un entrenador — ser cazatalentos, elaboración de estrategias, toma de decisiones, comunicación — también se ajusta a su conjunto de habilidades.

“Me gusta que las cosas fluyan bien”, dijo. “En realidad, es el mayor cumplido si alguien dice que cuando estoy en la cancha, las cosas simplemente tienen sentido”.

¿Pero Bird quiere entrenar? Por ahora, no, pero no cerrará esa puerta por completo.

“Solo las X y las O, descubrir estrategias y esquemas, cómo vencer a ciertos equipos — para mí, eso es probablemente lo que siente la gente cuando crea música”, dijo Bird. “Hay como una armonía en ello, y me encanta.

“Pero hay todo tipo de otras cosas en la vida de un entrenador que realmente no me interesan. Es tan estresante preocuparse por las sustituciones, la mentalidad de las jugadoras, la preparación para los juegos — todas las cosas que causan noches de insomnio. Y hasta cierto punto, siento que ya he vivido esa vida como jugadora”.

Auriemma entrenó a Bird en UConn y con la selección nacional en dos Juegos Olímpicos y dos Copas Mundiales FIBA. Él piensa que la ansia competitiva se puede cumplir de muchas maneras más allá del entrenamiento.

“Más exjugadores ahora buscan ir a los lugares donde tienes el mayor impacto, y eso no es como entrenador”, dijo. “Buscarán puestos de propiedad y de directivos”.

Pero Bird dijo que si algún día decide ser entrenadora, estaría interesada en los profesionales del más alto nivel. Con sus dos décadas en la selección nacional, podría presentar una opción intrigante para USA Basketball. Incluso si no fuera entrenadora en otro lugar, tal vez podría ser asistente o incluso entrenadora principal de la selección nacional femenina de EE. UU. Tal como está ahora, los entrenadores universitarios y profesionales toman eso como un trabajo extra.

“Esa es una pregunta interesante”, dijo Auriemma. “Si eres un exjugador con suficiente credibilidad, se te da un poco más de libertad para llegar a ser entrenador que cualquier otra persona”.

Auriemma ha bromeado con Bird diciéndole que espera que entrene en algún momento, “Solo para que vea lo miserable que es. Se sentirá terrible por lo mal que lo hizo para todos los que la entrenaron porque siempre pensó que era más inteligente que nosotros”. “

Con toda seriedad, Bird ha sido una entrenadoar en la cancha durante tanto tiempo que esto parecería una progresión natural.

“Nunca digas nunca”, dijo Bird. “Pero simplemente no sé si alguna vez me meteré en eso”.

Un camino por delante en los medios, las promociones y el activismo

Bird reconoce que no ha pensado mucho en su marca personal. Pero ella la entiende mejor en la última etapa de su carrera como jugadora.

“Lo primero que me viene a la mente es mi confianza y mi poder, y cómo he llegado a ser yo misma”, dijo. “La autenticidad y ser genuino son realmente las claves.

“Todos estamos constantemente en un viaje para descubrirnos a nosotros mismos. Soy un muy buen ejemplo: ni siquiera declaré mi homosexualidad hasta los 36 años, y siento que la vida realmente comenzó en ese momento porque estaba viviendo mi verdad. Empecé a ver otras cosas que me interesaban, cosas que simplemente estaban dormidas dentro de mí porque era un producto de la sociedad que decía que encajaba en ciertos moldes”.

Bird está comprometida con la estrella del equipo nacional de fútbol femenino de EE. UU. Megan Rapinoe, quien recientemente ganó la Medalla Presidencial de la Libertad por su activismo como atleta. Las dos han hecho comerciales de televisión, sesiones de fotos y han aparecido en paneles juntas.

“Pinoe es una creadora de cambios nata”, dijo Gilder. “Creo que Sue también ha entrado en ese espacio”.

Rapinoe y Bird hicieron un podcast llamado “A Touch More” durante la pandemia, y Bird y Taurasi se combinaron durante el Final Four femenina para una transmisión alternativa que las mostraba conversando y entrevistando a personas durante los juegos. Bird dijo que la producción es parte de esos esfuerzos y TOGETHXR le interesa tanto como el talento de “nombre” involucrado, ya que está intrigada por los aspectos técnicos de cómo planificar y organizar programa. Ese es la base armadora de Bird saliendo a relucir.

“Como alguien que ha sido entrevistada toda mi vida, acepto totalmente que ser el entrevistador es algo completamente diferente”, dijo Bird. “Y con los comerciales, tienen grandes escritores. Pero tienes que trabajar para acertar en el tiempo cómico”.

Algunos atletas pueden mantener o incluso aumentar su popularidad e influencia mucho tiempo después de haber dejado de jugar.

“Y piense en alguien como John Madden — generaciones enteras lo conocen como locutor y del videojuego Madden”, dijo Auriemma. “No lo recuerdan como entrenador. Lo mismo ocurre con ex jugadores como Shaquille O’Neal, Charles Barkley o Rebecca Lobo, que han asumido diferentes roles. Creo que la gente como Sue está excepcionalmente bien posicionadas para forjar una carrera que los va a definir ante un nuevo grupo de fans”.

Haga lo que haga Bird siempre tendrá un fuerte aspecto de conciencia social. Bird estaba en la escuela preparatoria cuando se lanzó la WNBA en 1997, por lo que recuerda cuando no existía una liga profesional de básquetbol femenino en los Estados Unidos. Su tiempo con el sindicato le ha mostrado los desafíos contrastantes de proteger una liga en crecimiento y al mismo tiempo impulsar el cambio. Ella sabe que los deportes femeninos aún luchan contra prejuicios ancestrales, al igual que las mujeres mismas.

Es por eso que estaba ansiosa por invertir en el equipo de la NWSL y por qué ya no evita los temas controvertidos que se benefician de su conocimiento.

“Quiero hacer las cosas de una manera que haga crecer el pastel para todos”, dijo Bird. “Me apasiona mucho eso, dada mi experiencia como atleta femenina que lucha por las sobras. No quiero que ese sea el caso para la próxima generación”.

Gilder, medallista olímpico de plata en remo, entiende la transición de un atleta de clase mundial al resto de la vida. Ingresó al mundo de los negocios en la década de 1980 y luego formó parte del grupo Force 10 Hoops que compró el Storm en 2008 y los mantuvo en Seattle cuando los Sonics de la NBA se fueron a Oklahoma.

“Lo que pasa con ser un atleta en el día a día es que realmente no tienes que pensar en tu propósito”, dijo Gilder. “Estás enfocado en cuidar a tu equipo, asegurándote de estar saludable y lo más fuerte posible. Sue ha estado practicando este deporte toda su vida. Pronto, no tendrá la red de seguridad de saber siempre lo que necesitsa hacer cuando hay otro partido.

“Se merece la oportunidad de tomar un respiro y ver cómo es. Y luego, ‘¿Qué es lo que quiere?’ Sue puede hacer cualquier cosa. Hay más de una hoja de ruta para ella y otros atletas ahora. ¿Estás dispuesto a impulsar el cambio? ¿Para poner tu credibilidad en juego mientras lo haces?

El mayor enfoque de Bird en este momento, por supuesto, es lo que está justo frente a ella con la temporada del Storm. Ella siempre ha sido capaz de mantener al equipo al frente y al centro. Pero en algún momento a finales de este año, comienza el resto de su vida.

“Voy a extrañar terriblemente jugar baloncesto”, dijo Bird. “Creo que hay aspectos que son tan difíciles de replicar o duplicar fuera de los deportes, pero tampoco me arrepiento de nada.

“Así que va a ser — fácil no es la palabra correcta, pero manejable. Me siento en paz de muchas maneras. Y sí, estoy muy emocionada”.

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